Aurï nace bajo un eclipse solar que trae consigo a un demonio del inframundo que desea devorarla. La aldea lucha, pero no logra impedir que el destino abra una herida que se infectará con el tiempo, dejando al descubierto un plan trazado y corrompido desde los inicios de la humanidad.
Escrita en un estilo ecléctico y experimental, con matices de realismo mágico y goticismo, la obra se inspira en los pueblos indígenas precolombinos que habitaron Costa Rica. Su historia fantástica ofrece una intensa dosis de creatividad al entrelazar temas de psicología y filosofía con la mitología indígena.
En este primer libro se expone el conflicto interno de la protagonista al nacer en una realidad marcada por el rechazo y la agresión, mientras el mundo exterior se ve envuelto en divisiones que afectan tanto el plano físico como el espiritual.
La obra es también una oda literaria que exalta, elogia y celebra la fuerza y la valentía femenina. A través de metáforas y situaciones mágicas, el autor se inspira en las mujeres que criaron y formaron su vida para reflejar muchos de los problemas actuales de la sociedad, tomando como apoyo la flora y la fauna de Costa Rica.