Diagonales es una novela urbana, ambientada en los noventa de una Buenos Aires remachándose al nuevo modelo del capitalismo.
Su narrador, frecuentando fantasmas interiores, nos contará historias sobre ciertos caricaturescos mortales, que a lo largo de los capítulos se unirán como en un rompecabezas. El lector deberá descifrar qué es ficción o realidad, entre devolución de favores y ajustes de cuentas, mafiosos y justicieros, jubilados, aficionados y desanimados.
El par hilarante que explota los antagonismos, con todas las cartas marcadas de antemano, provoca filo suficiente para la reflexión, el desahogo y el absurdo tragicómico, que no intenta salvar la poca rigurosidad narrativa, pero sí rescatar la mirada de una urdimbre de personajes en retazos cotidianos y a ritmo cinematográfico.
A veces un intercambio de zapatos termina por escribirlo a uno. Porque es preciso ver una rosa a través de su espina, o construir una realidad a partir de la incertidumbre. Serán los ojos abiertos de ésta voz narradora, que busca la luz sumergido en el barro, quién le preguntará al techo, ¿qué sabe usted de tener los ojos cerrados?