Kniha La cofradía Mauricio Santiago de Irazábal y Soto

La cofradía

Jazyk: Španělština
Vazba: Brožovaná
Vydavatel: Baile del Sol S.L.
Dostupnost: 50 % šance
Prohledáme celý svět
250
Aquella ciudad, por el sonsonete de sus jornadas, por la pereza de sus almas, por el aburrido bostez...

Informace o knize

Jazyk
Španělština
Vazba
Kniha - Brožovaná
Vydáno
2010
Stránek
100
EAN
9788492528943
ISBN
849252894X
Enbook ID
13178863
Vydavatel
Hmotnost
125
Rozměry
130 x 190

Kompletní popis

Aquella ciudad, por el sonsonete de sus jornadas, por la pereza de sus almas, por el aburrido bostezo de sus perros, por los olores que eran siempre la misma mezcla sin viento, por el sonido de su silencio ùzumbido y nada más que esoù, por la regla de las reglas que la regía y que era una ley o un mandamiento casi, y que daba nacimiento a lo que era lógico considerar como ramas de un mismo árbol puesto que lógica era su savia... En fin, toda aquella ciudad tenía necesidad de una cofradía. Alguien dijo «merecía una hermandad», pero yo no quiero testimoniar de este parecer en mi relato puesto que no comprendo si «merecer» quiere decir ironía, sentencia o premio. Todo comenzó, en lo que a mí respecta, una tarde de verano, fuerte en temperatura e inerte en el desplazamiento de su calor, lo que obligaba a Meleguindo, sentado al borde del muelle, a respirar y transpirar el mismo aire cargado de penuria. Sus observaciones se limitaban a seguir la corriente del río que tenía enfrente o a remontarla con igual mirada. Y en ello se fatigaban de verdad los músculos de sus ojos como si tuviesen que nadar de un lado para otro. El sol, bien situado sobre su cabeza, le producía la agradable sensación de dominación completa al ser el único a quien la idea de salir a esta hora de la tarde podía ocurrírsele. Los demás, todos, hasta el más ambicioso o el más avaro, se escondían en una siesta densa del espesor del calor que hacía. Estaba aislado. Y estaba desierto, e incluso había ciertas alucinaciones que los rayos solares aplicaban a la masa interior de su cabeza; disparates éstas que se conformaban en inventarle colores, producirle una sed intensa que calmaba con sorbos de vino arrancados a su odre, y algunas veces en tantos años ùtres o cuatro erecciones sin consecuencias. Atajó el movimiento de sus ojos para detenerse un instante sobre el tronco pútrido que flotaba bajo sus piernas. Exactamente el mismo del día anterior que hacía creer que no se había desplazado con la corriente. Luego tuvo la certeza de que el verano pasado, a igual hora y en el sitio de ahora, una madera idéntica reposaba a sus pies. ùEl solà ùpensó, pero éste no pronunció palabra aunque hubo una explosioncita en su seno.

Mohlo by vás zajímat

Pretéritos indefinidos

Marisa Checa Molina
441
897

HUNDARA. LA REBELDE

ANGEL NAHARRO
224
466

Zákaznicí kteří koupili tuto knihu koupili také

256
1 254

Classic Palestinian Cuisine

Christiane Dabdoub Nasser
510
180
241

The Laws of Community

Dr Michael B Knight
351

Diamond Arrow

Henri T De Souza
299

3 Innovationsregler

Angelika Kolb-Telieps
394

Health Care Reform in the Nineties

Pauline Vaillancourt Rosenau
1 839

CAPE COD FILES

PAQUITO D'RIVERA
544

Proekt reform v Buhare

Gulsara Ostonova
474