Guadalupe Pérez; a través de símilitudes, rimas, clímax, metáforas, metonimias y otras figuras retóricas nos permite adentrarnos en su mundo de versos poéticos haciéndonos imaginar una sociedad más justa, un alma más pura, una mayor conciencia de nuestra historia y nos convence de que los sueños, si creemos en ellos, no son nada más que realidades de antemano.
Los poemas de Guadalupe nos hacen reflexionar, pensar, esperar y nos llevan a una reflexión muy actual: lo que el ser humano debe volver a hacer hoy es aprender a DESEAR. En un mundo donde todo está a un clic de distancia, el deseo se vuelve evanescente, superfluo y casi inútil; volver a desear; a través de la lectura, la investigación y la reflexión interior que solo la poesía nos puede dar, es lo que nos puede salvar en un mundo materialista y egoísta.